martes, 6 de noviembre de 2012

LA ODISEA DE UN TRIUNFADOR

















Por:  Luna Francés.

Jesús Rafael;  te di por nombre.  Llegaste a este mundo un maravilloso 27 de enero.

 Esa tan anhelada llegada estuvo opacada por una dificil condicion de salud.

Mi pequeño y amado príncipe herido por la adversidad de la vida. Eso no me detuvo. Saqué fuerzas desde lo mas profundo de mis entrañas, debia  ayudarte a salir airoso de esa batalla que apenas iniciaba.

Con la ayuda de Dios todopoderoso, el  apoyo de tu padre y familiares.

Recuerdo como si fuera hoy: apenas contabas con tres meses de nacido. Debían intervenirte. Aquella primera operación donde a todos los que te amamos se nos iba la vida.

El Dr. Fernando  Picado,  neurocirujano,  hombre valeroso, amante de su profesión.

 Tres de mayo de 1989. En  manos de Dios y de él te coloqué llevándote a  aquel quirófano, mi alma y corazón..

Alegria fuiste  en el momento que saliste airoso de aquella primera odisea.

Luchador por tu vida incansable siempre has sido, fueron muchas las intervenciones, cada una mas dolorosa que la anterior.  Soportaste con valentía.

Aun así,  nunca perdiste la alegría de ser niño, inteligente, capaz, emprendedor.

A tus cinco años tenias la inquietud de todo niño a esa edad, a la escuela querías ir. Tocamos muchas puertas, todas se nos cerraban. Hasta que llegamos a una donde había una gran mujer con verdadera vocación de servicio.

 Albori llevaba por nombre y fue una alborada en nuestras vidas. Ávido de conocimiento comenzaste a leer, y fue en ese bendecido kinder donde diste tus primeros pasos.

Mi memoria se remonta a ese instante tan esperado donde por tus propios pasos llegaste a la puerta de la cocina, testigo de tus juegos y nuestro compartir, y con tu dulce voz dijiste:  -Mira, mamá, ya puedo.
Te tomé en mis brazos, esos que por cinco años te cargaron si sentir fatiga ni cansancio.

A los siete años en la primaria te encontrabas en la escuela  Alvarez Jaramillo.

 Dándonos a tus padres, abuelos, tías y hermana, satisfacciones en cada logro obtenido.

Cuando contabas con nueve años debimos partir del hogar que te vio nacer.  Un año transcurrió desde entonces. La precaria situación económica en la que me encontraba me hizo tomar la mas triste y dura pero correcta decisión:  separarnos debíamos, entregándote a tu padre, sabia que él bien lo haría.

Iniciaste tu bachillerato, en el liceo Libertador Bolívar, siendo un destacado bachiller.

Pasas a seguir tus estudios superiores en I.U.E.T de lLa Victoria, tu ciudad natal, obteniendo el titulo de TSU.en Informática

El cordón de plata que nos ha mantenido unidos a través de la distancia, en cada sueño me ha revelado tus logros.

 Diplomas y reconocimientos han colocado en tus manos, medallas han colgado de tu pecho.

Cada logro satisfacción para mi ha sido, cada amanecer  me doy valentía y fuerzas, repitiendo:  Tomaste la decisión correcta.

 Amado hijo....Hoy te digo.

Asi como siendo una pequeña célula te lleve.... en mi vientre.

De niño te llevé... de la mano.

Hoy que eres un hombre que ha alcanzado sueños y libertad te llevo prendado en mi corazón.

 Hasta el fin de mis dias.... te llevaré en el alma.

Amado hijo. J.R



El 11 de septiembre 2013 recibí el siguiente email en mi correo electrónico ivonn29@hotmail.com:
 

 Buenas noches, sólo quería decirte que soy la hija menor del Dr Fernando Picado, me sorprendió gratamente encontrarme hoy con este escrito y sobretodo saber que en algo contribuyó mi padre a la salud de su amado hijo... gracias infinitas por mencionarlo con tan hermosas palabras, hace ya casi 9 años que mi padre ya no está físicamente con nosotros y haber leído esto tan hermoso, me hace sentir que él dejó huellas importantes en la vida no sólo de su familia sino también ennla de personas como Ud y su hijo... le envío un abrazo y una vez más gracias... que Dios la bendiga y a toda su familia.                          
                                                                  Daniela Picado.