sábado, 6 de junio de 2015

PALMIDORY


Por: Ivonne( Luna) Francés




En Palmidory, lleva la batuta el ángel Indiana,
con corazón de diamante.

Cada amanecer la magia se apodera de sus espacios,
en las manos e imaginación de las chefs Yanett y Luna.

Tomate está ruborizado,
pimienta y sal dan sabor a su vida.

Berenjena, inquieta, espera el turno de sumergirse con
calabacín, en la piscina de bechamel.

Señor brócoli está verde de envidia,
la señora remolacha, le endulza un tantico la amargura.

Piña, guiña un ojo al agrio limón,
miel, se les une con hielo, suavizando la acidez.

En la estufa, hace vida un dragón insaciable…
De lunes a viernes, espera su ración de pollo al romero, res o pescado.

A media mañana engulle un pasticho
o unos suculentos canelones de carne o ricotta con espinacas.

Y, ni hablar de los postres por los que muere: tarta de manzana y canela,
pie de limón y los infaltables cuernitos de gacela.

En las hornillas, fuego danza con la señora cuchara de madera,
mezclando los sabores con alegría.

En la cama de lechuga, pimentón hace malabares con los aros de cebolla.
Perejil, forma una guirnalda a su alrededor.

En el baño de María, hay fiesta colorida,
el vapor es tal, que los platos entran y salen con la prisa del reloj.